viernes, 22 de octubre de 2021

NO SEAS VENGATIVO


Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer pan, y si tiene sed, dale de beber agua; porque así amontonarás brasas sobre su cabeza, y el Señor te recompensará. Proverbios 25:21-22

 

Nuestro Señor Jesús nos enseñó a perdonar 70×7 o las veces que sean necesarias.

 

El libro de la sabiduría nos dice que el que nos odia, el que nos hace daño si necesita nuestra ayuda debemos tenderle la mano.

 

Como verdaderos cristianos, la venganza, el juicio y la justicia no nos pertenecen, sino el perdón.

 

Sin embargo, cuando bendecimos a quien nos ha agraviado, amontonamos brasas, somos ungidos, consagrados y bendecidos por Dios Todopoderoso.

miércoles, 20 de octubre de 2021

DIOS VA ADELANTE

 
Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus sendas. Proverbios 3:6

 

Mira aquí qué enseñanza tan interesante.

La Biblia nos enseña a recordar a Dios en todo lo que hacemos.

 

Yo practico y enseño en la iglesia la importancia de pedir siempre a Dios dirección en todo lo que hacemos.

Por ejemplo, nunca salgo de casa por la mañana sin antes hacer una oración y poner mi día en manos de Dios.

 

Cuando llego al trabajo hago lo mismo y pido a Dios sabiduría y dirección.

Siempre que tengo que tomar decisiones importantes oro, ayuno y entrego mi vida en manos de Dios.

 

Y la Biblia nos dice que cuando ponemos a Dios en todo lo que hacemos, Él nos mostrará el camino, es decir, nos guiará, nos dirigirá para que todo salga bien.

Mi consejo es este, pon a Dios delante de todo y Él te bendecirá.

lunes, 18 de octubre de 2021

SEGUIR SEMBRANDO



 

Los que siembran con lágrimas, con regocijo segarán. El que va llorando, llevando la bolsa de semilla, volverá con regocijo trayendo sus gavillas. Salmos 126:5-6

 

Sabemos muy bien que en este mundo nos enfrentamos a problemas y dificultades.

Cuando estamos ahogados por la tristeza, por los problemas, no podemos dejar de luchar.

Hay que seguir luchando, sembrando aunque sea en medio de las lágrimas.

 

Yo mismo puedo decir que en tantas luchas que he afrontado, algunas oraciones que he hecho eran sólo lágrimas, no había ningún sonido en mi boca.

Pero lo hermoso es saber que nuestro Dios, dice que honrará esas lágrimas.

 

Él nos bendecirá, aunque sembremos con tristeza, con angustia, cosecharemos con alegría, con satisfacción, con la bendición y el poder de Dios.