Vuelve, oh Israel, al Señor tu
Dios; porque por tu pecado has caído. Llevad con vosotros palabras de súplica,
y volved al Señor, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te
ofreceremos la ofrenda de nuestros labios. ¿Quién es sabio para que entienda
esto, y prudente para que lo sepa? Porque los
caminos del Señor son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán
en ellos. Oseas 14:1-2, 9
A través de este versículo podemos comprender que cuando entra el pecado la
persona cae.
Y cae en todos los sentidos su semblante cae, su ánimo cae, su alegría cae,
porque ella dio lugar a las tinieblas
Pero el Dios todopoderoso y misericordioso está diciendo para levantarse, él
deja bien claro, recuerda las palabras de arrepentimiento que usted oyó, no se
olvide.
Él orienta, volved al Señor.
Volverse significa dejar de caminar a la derecha y pasar a la izquierda,
significa dejar de caminar hacia el norte y pasar a caminar hacia el sur, una
vuelta de 180 °.
Dios invita a esa persona a tomar una decisión drástica para dar un basta en el
pecado.
Dios dijo que él no quiere sacrificio de becerros él quiere un arrepentimiento
sincero.
De nada sirve usted ir en la iglesia usted orar usted dar su diezmo a sus
ofrendas hacer sus votos, limpiar la iglesia y etc… si usted no ha obedecido la
palabra de Dios.
Dios está más preocupado por lo que somos, y no lo que hacemos.
No sirve, no podemos comprar a Dios con nuestro dinero, o trabajo en su obra.
Si quieres un arrepentimiento verdadero y tener derecho a la vida eterna, una
vida bendecida, el gran secreto es ser fiel andar en total obediencia a la
palabra de Dios.