Desafortunadamente, vivimos en una época en la que los cristianos no quieren comprometerse con Cristo.
Por eso mucha gente no quiere unirse a una iglesia.
Porque quieren vivir su creencia en Dios a su manera.
No hay cristianismo sin asistir a la iglesia, porque es en la iglesia donde aprendemos obediencia, servicio, compromiso y disciplina.
Otro gran problema para los cristianos de hoy es saltar de iglesia en iglesia.
Los creyentes buscan escuchar lo que agrada a sus oídos, y cuando se sienten confrontados por la palabra de Dios, es mucho más fácil cambiar de iglesia que cambiar de vida.
Si realmente te sientes hijo de Dios, únete a tu iglesia, pero no sólo como oyente: sirve a Dios y a tu prójimo.
Comprométete con Dios y con tu iglesia local.
Así crecerás espiritualmente y alcanzarás el reino de Dios y su recompensa.
Pastor Daniel Santos



















