«El Señor dijo a Moisés: '¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú, levanta tu cayado, extiende tu mano sobre el mar y divídelo, para que los hijos de Israel pasen por en medio del mar en seco.» Éxodo 14:15-16 ARA
Sin duda conocemos la importancia de la oración del cristiano.
Debemos orar sin cesar dice la Biblia
Pero hay momentos en la vida en que la simple oración no basta, se necesita algo más.
Y ese algo más son las actitudes y decisiones que tomamos.
Dios busca personas que tomen la iniciativa en esta vida y no sólo personas que reaccionen.
El pueblo de Israel en esta situación tenía el Mar Rojo frente a ellos y el Faraón venía tras ellos con sus jinetes para matarlos. En ese momento Moisés comenzó a clamar, es decir a orar, a pedirle al Dios Todopoderoso que lo ayudara, y Dios entonces le dijo de una manera extraordinaria: «¿Por qué clamas a mí?». Dios dijo toca el agua y se abrirá.
Dios quiso dejar claro a Moisés que no era el momento de orar, sino de tomar una decisión.
A veces lo que falta en tu vida es tomar una decisión.
Ve contra el problema o la situación por la que puedes haber estado orando durante días, semanas, meses o años, esperando una respuesta de Dios.
Ahora mismo Dios te está diciendo que actúes, porque si lo haces, ¡ocurrirá el milagro!








