viernes, 9 de mayo de 2025

¿Está edificando o destruyendo la fe de sus hijos?


 

Padres, prestad atención: vuestros hijos aprenden sobre la Iglesia antes incluso de poner un pie en ella.

¿Cómo? Observándoles y escuchándoles.

 

Si en casa se critica constantemente a la Iglesia, se burlan de ella y se quejan de ella, no se sorprendan cuando sus hijos crezcan sin amor por la Casa de Dios.

Si usted sólo habla de la iglesia para señalar los defectos de los líderes, exponer chismes y alimentar sentimientos heridos, sus hijos aprenderán a verla como un problema, no como un lugar de comunión.

 

La Biblia nos advierte:

"La boca habla de lo que está lleno el corazón". (Lucas 6:45)

"Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la edificación". (Efesios 4:29)

¿Qué ha salido de tu boca cuando se trata de la iglesia?

¿Está edificando o destruyendo la fe de sus hijos?

 

Muchos padres quieren que sus hijos amen a Dios, pero sin darse cuenta les enseñan que la Iglesia no es de confianza.

Y cuando sus hijos crecen fríos, distantes y poco comprometidos con el Reino, esos mismos padres se preguntan: "¿En qué nos hemos equivocado?".

La verdad es dura pero liberadora: no se puede sembrar desconfianza y cosechar fidelidad.

Padres, sed testigos vivos del amor a Dios y a su Iglesia. No dejéis que vuestras palabras sean la causa de que vuestros hijos abandonen el altar.

 

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