martes, 10 de septiembre de 2013

JUSTICIA DE DIOS



Alegad por vuestra causa, dice El Señor; presentad vuestras pruebas, dice el Rey de Jacob. Isaías 41:21

Todos tenemos demandas para presentar delante de Dios.
Todos tienen una causa, un problema que hay que resolver.

Dios está pidiendo presentad a mí

Más, junto con nuestra demanda también dice, trae las pruebas
En otras palabras, usted quiere una solución a su problema.
¿Pero, que estás haciendo para resolver este problema?

Sabemos que cada clase de destrucción son las injusticias, no es justo creer en un Dios Todopoderoso y vivir en la pobreza, enfermo, deprimido, etc.

Dios quiere hacer justicia.
Él quiere resolver estos problemas.
Mas, El está preguntando.

¿Usted está viviendo en la justicia, para poder exigir justicia?
¿Usted está haciendo su voluntad, agradando a Él?

Pues no puedo exigir justicia, viviendo en la injusticia.

¡Piensa en esto!

viernes, 23 de agosto de 2013

EL PRECIO DE LA VANIDAD



Eclesiastés 4:7
Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.



La historia cuenta que un sabio compareció ante el tribunal y tenia puesto un magnífico turbante.
Pidiendo dinero para la caridad.


El sultán, al ver al hombre con el turbante, dijo:
- Has venido a pedirme dinero, pero lleva puesto un turbante muy costoso en la cabeza.


¿Cuánto costó esta pieza extraordinaria?
- Quinientas monedas de oro - respondió el sabio.
El discípulo dijo en voz baja a lo sabio:
- Eso es mentira. Ningún turbante cuesta esa fortuna.


El sabio insistió:
- No he venido aquí sólo para pedir, también llegué para negociar.
Pagué mucho dinero por el turbante porque sabía que, en todo el mundo, sólo un sultán sería capaz de comprarlo por seiscientas monedas, para que yo pueda ayudar a los pobres.


El sultán, halagado, pago lo que el sabio pedía
En la salida, el hombre sabio dijo a su discípulo:
- Usted puede saber muy bien el valor de un turbante, pero yo sé hasta qué punto llega la vanidad de un hombre.


Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.  Eclesiastés 1:2

 

lunes, 1 de julio de 2013

LUCHAR CON DIOS



Génesis 32

 25 Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.
26 Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.
27 Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
28 Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.


Estos versículos nos muestran algo bien interesante.
Jacob era un hombre determinado, pues aun cojo, lastimado, con dolor, el dijo para el ángel.
-No te dejaré, si no me bendices.

Cuando uno lucha de verdad, uno siente dolor.
Mas con el mismo pensamiento y fe de Jacob, no voy a dejar de luchar hasta lograr lo que quiero.

Cuando el ángel bendijo a Jacob, él dijo.
porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

 
Sabemos que Jacob lucho con Dios, esto está bien claro en los versículos anteriores.
Mas él dijo y con los hombres.

¿Quién son estos hombres?


Era el propio Jacob.
Usted sabe, que a veces nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos.
Cuando dudamos, lamentamos, no creemos, criticamos, desistimos…

Si usted quiere una respuesta, luche aun que sienta el dolor.

 

Venza todos sus miedos, dudas, incertidumbres.


Y determine, No te dejaré, si no me bendices.

 

martes, 25 de junio de 2013

SUEÑO DE JACOB



16 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente El Señor está en este lugar, y yo no lo sabía.
17 Y tuvo miedo, y dijo: !!Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.
18 Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella. Génesis 28


Aquí empieza una transformación en la vida de Jacob.
Cuando el “despierta” de su sueño.
En el sueño Dios había mostrado todas sus promesas para él.

Pero cuando el despierta, se da cuenta que está en la casa de Dios y  puerta de cielo.(Ver.17)

 

Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.  Lucas 13:24

 
Dios deja bien claro, todas las promesas que estoy haciendo, voy a cumplir, pero sepa nada será fácil.


Nada va caer de cielo.
De brazos cruzados no se alcanza nada.
QUERER ES PODER cuando se esfuerza.

Entonces mi amigo (a), Dios ya tiene todas las promesas para su vida.


¿Está dispuesto a pasar por la puerta angosta?
¿Está dispuesto a luchar, para transformar sus sueños en realidad?
¿O va a seguir durmiendo e apenas soñando?

 

viernes, 31 de mayo de 2013

SEPA VALORAR SU TIEMPO


 

Para conocer el valor de un año… pregúntele al estudiante que desaprobó el examen final.

Para conocer el valor de un mes… pregúntele a la madre de un bebé prematuro.

Para conocer el valor de una semana… pregúntele al editor de una revista semanal.

Para conocer el valor de un día… pregúntele a un asalariado, padre de seis hijos.

Para conocer el valor de una hora… pregúnteles a los novios que esperan encontrarse.

Para conocer el valor de un minuto… pregúntele a la persona que perdió el avión.

Para conocer el valor de un segundo… pregúntele a la persona que sobrevivió el accidente.

Para conocer el valor de una milésima de segundo… pregúntele al medallista de plata en las Olimpiadas.

 

Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 

Efesios 5:15-16

 


jueves, 23 de mayo de 2013

TRANSFORME EN FUERZA SU DEBILIDAD



...porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:10

Un niño que tenía diez años de edad, decidió practicar judo, a pesar de no tener  su brazo izquierdo, que había perdido en un accidente de coche terrible.

El muchacho estaba haciendo bien.

Pero, sin comprender por qué después de tres meses de entrenamiento el maestro le había enseñado un solo movimiento. El muchacho dijo entonces:
- Maestro, ¿no debería estar aprendiendo más movimientos?


El señor le respondió al  muchacho, calmamente y con convicción:
- Este es realmente el único movimiento que sabes, pero también es el único movimiento que usted necesita saber.

Meses más tarde, el Maestro inscribió en el niño en su primer torneo.
El niño ganó fácilmente las dos primeras luchas y se fue a la lucha final del torneo.
Su oponente era más grande, más fuerte y con más experiencia.

El muchacho, con las enseñanzas del maestro, se unió a la lucha y cuando tuvo la oportunidad, él utilizó su movimiento para mantener al oponente.
Así fue que el chico ganó la pelea y el torneo.

Él era el campeón.

Más tarde, en casa, el niño y el maestro han revisado cada movimiento en cada pelea.
Así, el muchacho se armó de valor para preguntar qué estaba realmente en su mente:
  - Maestro, ¿cómo me las arreglé para ganar el torneo con un solo movimiento?

- Usted ganó por dos razones - respondió el maestro.
- En primer lugar, que domina uno de los más duros golpes de judo.
Y en segundo lugar, la única defensa conocida para ese movimiento es el oponente agarre el brazo izquierdo.

La mayor debilidad del niño se había convertido en su mayor fuerza...

Por lo tanto, también podemos utilizar nuestra debilidad, para que se convierta en nuestra fuerza.

Lo que realmente importa es el poder de la determinación.
 

Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.
Joel 3:10

 

jueves, 9 de mayo de 2013

VISIÓN DE DIOS



Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. Efesios 3:20

 

Preste mucha atención en este versículo.

El muestra claro la visión que Dios tiene para nuestras vidas.

A veces estamos pidiendo algo a Dios, y no imaginamos lo que El tiene preparado para nosotros.

Es claro, Él es Poderoso para hacer mucho más de lo que estamos pidiendo.

¿Como eso va suceder en mi vida?

Según el poder que actúa en nosotros, simples la FE.

Para tener una idea de lo que estamos hablando, vamos recordar de Abraham.

El tenía un pedido, quería tener un hijo, Dios lo saca para fuera de su tienda le muestra el cielo y le promete que su descendencia seria como las estrellas innumerables. (Génesis 15)

Abraham quería un hijo…
LA VISIÓN DE DIOS:
TE VOY A DAR UNA NACIÓN